lunes, 28 de junio de 2010

Acuerdos para evitar doble tributación fiscal

Los acuerdos para evitar la doble tributación son convenios o tratados internacionales que se establecen para evitar la doble imposición fiscal internacional, es decir, para evitar que un contribuyente sea gravado por impuestos de naturaleza similar en un mismo período. Cuando una persona sostiene inversiones en un país, las rentas o utilidades que obtiene pueden verse gravadas tanto en el país de origen como en el territorio donde se realiza la inversión. Es por esta razón que muchos países establecen acuerdos entre ellos para disminuir la carga fiscal por obtención de ingresos, además de disminuir los impuestos por dividendos y evitar la evasión fiscal.

Los convenios para evitar la doble tributación fiscal se realizan generalmente entre naciones que debido a su cercanía geográfica o dependencia económica intercambian continuamente bienes y servicios.

Venezuela, ha establecido acuerdos para evitar la doble tributación con los siguientes países: Alemania, Austria, Barbados, Bélgica, Canadá, China, Corea, Cuba, Dinamarca, España, Estados Unidos, Francia, Indonesia, Irán, Italia, Kuwait, Malasia, Noruega, Países Bajos, Portugal, Qatar, Reino Unido, República Checa, Rusia, Suecia, Suiza y Trinidad y Tobago.

El Convenio entre la República Bolivariana de Venezuela y el Reino de España (firmado el 8 de abril de 2003).

Se aplica a las personas que sean residentes en uno o ambos Estados y los impuestos que abarca son:

a) En el caso de Venezuela:

- Impuesto sobre la renta.

- Impuesto sobre los activos empresariales.

b) En el caso de España:

- Impuesto sobre la Renta personas físicas.

- Impuesto sobre sociedades.

- Impuesto sobre la renta de no residentes.

- Impuesto sobre el patrimonio.

Según el artículo 23 de este convenio, los métodos para evitar la doble tributación son:

a) En el caso de Venezuela:

“Las personas residentes en Venezuela que perciben renta que pueda someterse a imposición en España, pueden acreditar contra los impuestos venezolanos correspondientes a esas rentas los impuestos aplicados en España. Sin embargo, ese acreditamiento no puede exceder de la parte del impuesto sobre la renta o sobre el patrimonio calculado, antes del crédito que sea atribuible a la renta o el patrimonio, que pueda estar sometido a imposición en Venezuela.

b) En el caso de España:

Cuando un residente de España obtiene rentas o posee elementos patrimoniales que puedan someterse a imposición en Venezuela, España permitirá:

- La deducción del Impuesto sobre la renta de ese residente por un importe igual, al impuesto sobre la renta pagado en Venezuela.

- La deducción del impuesto sobre el patrimonio de ese residente por un importe igual al impuesto pagado en Venezuela sobre esos elementos patrimoniales.

- La deducción de impuesto sobre sociedades efectivamente pagado por la sociedad que reparte los dividendos correspondiente a los beneficios con cargo a los cuales dichos dividendos se pagan, de acuerdo con su legislación interna”.

miércoles, 2 de junio de 2010

PARAÍSOS FISCALES

Se denominan “paraísos fiscales” aquellas jurisdicciones o territorios de baja imposición fiscal. En estas jurisdicciones, se aplica un régimen favorable especial a todos los individuos o empresas extranjeras que tengan sede fiscal en dicho territorio. Los beneficios que obtienen esos particulares o compañías están relacionados con la baja o nula tributación.

Se dice que los paraísos fiscales surgieron después de la Primera Guerra Mundial, cuando numerosas naciones de Europa exigían el pago de altos impuestos para la reconstrucción del país.

Actualmente, en muchos países se siguen pagando altos impuestos, que en ocasiones pueden llegar a alcanzar el 40% de los ingresos individuales.

Alrededor del mundo, muchos organismos internacionales han establecido las características que debe tener cualquier jurisdicción para ser reconocida como un paraíso fiscal. Dependiendo del criterio utilizado, un país puede ser considerado un oasis fiscal o no. Sin embargo, en líneas generales, los elementos que caracterizan un paraíso fiscal son:
- La existencia de dos regímenes fiscales diferenciados: uno afecta a los residentes y empresas locales; y el otro afecta a las personas y compañías extranjeras. La diferencia prácticamente reside en las ventajas y pocas regulaciones fiscales que se le ofrece a los extranjeros.
- La baja o nula tributación. Esto permite atraer dinero extranjero (divisas) para fortalecer la economía del país.
- La existencia de estrictas leyes de secreto bancario. Se refiere a la reserva de información sobre los depósitos y captaciones hechas en los bancos y la protección de datos personales de los contribuyentes.
- La potestad de cada jurisdicción de establecer su propia normativa económica y fiscal, sin que esto necesariamente indique su condición de país.

Algunos países y territorios de baja imposición fiscal son: Panamá, Belice, Andorra, Bahamas, Anguila, Dominica, Granada, Islas Marshall, Liberia, Nauru, Santa Lucía, Montserrat, Niue, Islas Cook, Vanuatu, San Marino, Aruba, Bermudas, Chipre, Gibraltar, Bahrein, Islas Caimán, Guernsey, Jersey, Liechtenstein, Mauricio, Malta, Tonga, Islas Vírgenes Británicas y Maldivas.

Por los beneficios que ofrecen, muchas personas naturales y jurídicas tienen su sede fiscal en estos lugares. De hecho, en algunos paraísos fiscales existen más empresas y bancos registrados que habitantes. Quienes principalmente aprovechan las ventajas de estos refugios son las empresas multinacionales, los bancos y las personas con grandes fortunas.
- Las empresas, tienen como objetivo principal maximizar sus beneficios, y por tanto, buscarán la manera de reducir sus costos, bien sea empleando la mano de obra más barata, o en este caso, buscando los impuestos más bajos.
- Los bancos, por otro lado, en los países sin baja imposición fiscal están sometidos a diversas regulaciones y restricciones que no encuentran en los paraísos fiscales.
- Las personas con grandes fortunas pueden eludir impuestos de su país de origen sobre algunos de sus bienes o activos.

Aún cuando los paraísos fiscales favorecen a ciertos individuos y satisfacen intereses particulares, son vistos por muchos especialistas como uno de los responsables de la inestabilidad y crisis financiera; lavado de dinero proveniente de actividades ilícitas (como el narcotráfico, estafas financieras, comercio humano y tráfico de armas); desigualdades económicas y pobreza; y competencia desleal con otras naciones en cuanto a recaudación tributaria.

En el caso de Venezuela, si bien en algunas regiones no se paga el impuesto al valor agregado (IVA) ni impuestos a exportaciones (como en el caso de la Isla de Margarita), no existen paraísos fiscales. Según las leyes venezolanas, un territorio se considera de baja imposición fiscal cuando el impuesto sobre la renta es del 20% o menos.

Las jurisdicciones de baja imposición fiscal se mantendrán en el tiempo mientras existan personas en el mundo que intenten maximizar a toda costa sus beneficios y reducir sus costos (sin importar los medios que utilice para lograrlo) y mientras no exista un acuerdo internacional que establezca limitaciones más estrictas a estos paraísos fiscales.